Una de los peores, y menos reconocidas, complicaciones de correr, y como evitarla.

La
definición es simple: significa que entrenamos demasiado. Y esto suele
tener que ver con el hecho de que la mayoría de los atletas de
resistencia sufren de un concepto erroneo: el miedo de hacer demasiado
poco. Aun cuando la evidencia cientifica marca que suelen hacer
exactamente lo contrario...
Desde
hace tiempo, todos los que entrenan corredores dicen que un día de
trabajo duro debe seguirse de uno o dos tranquilos, reduciendo el
esfuerzo. Este período de recuperación es esencial para que las fibras
musculares dañadas puedan repararse, y ese proceso se sigue de un
incremento del tamaño de estas, para soportar mejor shocks como el
recibido. Así, el cuerpo se adapta al impacto de entrenamientos intensos
y se vuelve más fuerte.
Cuando
pensamos que podemos correr, nadar o hacer bicicleta a máxima
intensidad todos los días de la semana, vamos camino al
sobre-entrenamiento. Cada día más, empujamos al cuerpo a la zona de
fatiga y si no lo dejamos recuperarse, salir de ese estado demora cada
vez más. Finalmente, el cuerpo nos manda a descansar (aunque la mente no
quiera) y empezamos a ver:
- Fatiga generalizada (inclusive en sesiones de entrenamiento liviano)
- Disminución de nuestra velocidad
- Dificultad para dormir (son comunes los despertares por la noche), aún estando muy cansado
- Pérdida de peso
- Falta de entusiasmo
- Piernas pesadas: una sensación de molesta y lentitud en los miembros inferiores que no parece irse
- La frecuencia cardíaca a la mañana es 5 a 10 látidos superior a lo normal
El
único remedio al sindrome es el descanso. Dependiendo del caso, puede
ir desde 4 semanas a varios meses en el peor caso. Como regla, cuando el
atleta recupera las ganas de correr y vuelve a disfrutarlo, ya puede
volver a entrenar.
La
dificultad del sindrome es reconocerlo en las primeras etapas, puesto
que suele suceder luego de un período de entrenar mucho estando en buena
forma, lo que da una falsa sensación de invencibilidad. Por esto, es
importante hacer un auto-monitoreo y seguir concientemente los
entrenamiento pautados, sin excederse y respetando los descansos, que
son tan importantes como los entrenamientos.